El médico ha dejado de ser el único que habla en al consulta. El paciente está cada vez más informado y, en consecuencia, tiene más participación en el diálogo.Buena parte de ese cambio se debe a Internet, que se ha convertido en la principal fuente de información de salud para los internautas, pero se trata de una información secundaria, ya que el 77% de los enfermos sigue acudiendo al facultativo.
A pesar de las numerosas visitas que reciben las webs de salud, los usuarios desconfían de sus contenidos. De hecho, sólo el 43% confía bastante en la información obtenida, una cifra muy inferior a la credibilidad que se concede la médico (93%) o al personal de enfermería (84%), según recoge la encuesta 'El rol de Internet en el proceso de consulta de información sobre salud', desarrollada por Pfizer. Juan José Polledo, director de la Unidad de Acceso y Relaciones Institucionales de la compañía, señala que "las nuevas herramientas de información y la web 2.0 han cambiado el escenario de la salud. La relación médico-paciente ha incorporado nuevos agentes y actores, pero existe una falta de regulación".
La cuestión es cómo guiar al paciente en su búsqueda para que acceda a sitios que ofrezcan contenidos de calidad. Polledo reconoce que "es muy complicado acreditar las páginas, ya que tendría que estar avalada por sociedades científicas, asociaciones de pacientes... No es un objetivo realista". El presidente de la Federación de Diabéticos de España, Ángel Cabrera, propone que "el Ministerio de Sanidad haga unas indicaciones sobre páginas de calidad. Es bueno para todos que un enfermo disponga de una buena información".
Pero hasta que se articulen medidas que garanticen los contenidos, el facultativo puede asumir el papel de orientador. Eso es lo que hace el doctor Fernando Casado en su consulta de Atención Primaria, en la que utiliza la red social Twitter para "comunicar aspectos prácticos a los pacientes, como recomendarles enlaces a páginas de salud de confianza, prescribir fármacos o simplemente comunicarles cambios en las horas de consulta".
Orientación a pacientesSegún el estudio 'Médicos en Internet', sólo el 5% de los facultativos recomiendan a sus enfermos que consulten webs que les ofrezcan más datos sobre su patología. Casado escapa a esa mayoría y defiende las ventajas que ofrece esta herramienta: "Permite intensificar la relación con el paciente, pero sin obviar que el contacto personal, el cara a cara, es fundamental".
En el IV Foro Diálogos Pfizer-Pacientes, Fernando Casado difundió los datos de la encuesta que realizó en su consulta: el 84% de los enfermos tenía interés en que su médico le diera el e-mail; el 51% conocía la red Twitter; el 70% estaba dispuesto a seguir a su médico en este canal y el 71% leería el blog de su médico. Estos datos le animaron a crear un blog, que cuenta con 700 seguidores: "Las ventajas son claras: me lleva poco tiempo, tengo la sensación de mayor control sobre la consulta, me siento más vinculado a mis pacientes y me ayuda a expandir mi labor al ámbito comunitario".
Otros profesionales sanitarios tal vez no encuentren tanto atractivo en la ciberterapia, ya que puede suponerles un trabajo extra en unas consultas en las que la escasez de tiempo es un argumento repetido. "Tiene que ser una actividad gratificante para el médico, no una obligación", insiste.
Publicado en Expansión.com el 23.09.2010
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