Es evidente que la actual crisis que azota a la economía mundial ha creado una necesidad de revisar la eficiencia operativa de las organizaciones.
En esos momentos lo que diferencia a los líderes de los demás, es su capacidad de transformar la adversidad económica en oportunidad de crear ventajas competitivas y capturar los beneficios que surgen como consecuencia de la nueva situación de mercado.
La gran mayoría de las organizaciones se ha dado cuenta de la oportunidad y ha estructurado programas de reducción de costes que tienen como objetivo accionar una "política de guerra" que frene los costes de forma drástica y mejore sus resultados financieros.
Pero en este momento de desesperación en busca del recorte de gastos y del mantenimiento de los márgenes operativos surgen algunas dudas respecto a los programas y políticas de reducción de costes:
¿El programa de reducción de costes de mi empresa supone un impacto real en la cuenta de resultados o solamente genera políticas poco populares y una preocupación generalizada por los puestos de trabajo?
¿La estructura de mi operación permite que los resultados conseguidos sean sostenibles en el tiempo?
¿Mi empresa es consciente del riesgo de rotura de suministro asociado a un momento de crisis y de la posibilidad de potenciar este riesgo con un programa de reducción de costes mal estructurado?
¿Mi programa de reducción de costes tiene en cuenta la recuperación futura de la producción, o sus medidas están limitando mi capacidad de crecimiento?
Programas de Reducción de Costes
